El servicio de Producción y procesos está diseñado para mejorar el rendimiento de la operativa industrial: reducir la variabilidad, eliminar cuellos de botella y asegurar que la planta trabaje con más control, calidad y previsibilidad. Entramos para entender cómo se produce realmente, identificamos dónde se pierde tiempo y margen, e implantamos mejoras y rutinas para que el sistema sea más eficiente y sostenible en el tiempo.
Ayudamos a estabilizar la producción para que el día a día no dependa de urgencias e improvisaciones. Analizamos paradas, esperas, reprocesos, cambios de formato e incidencias recurrentes, y actuamos sobre las causas reales. El objetivo es aumentar el rendimiento y el servicio, reduciendo costes ocultos y tensiones en el equipo.
Implantamos estándares de trabajo claros para que el proceso sea replicable y no dependa de «cómo lo hace cada uno». Definimos instrucciones de trabajo, criterios de calidad y puntos de control, y establecemos rutinas de mejora continua que el equipo pueda mantener. Menos errores, menos variabilidad y una base sólida para crecer.
Cuando producción, compras, almacén y comercial no van alineados, aparecen roturas, sobrestocks y prioridades cambiantes. Ponemos orden en la planificación y en la gestión de capacidad para que las decisiones sean coherentes con la demanda y con los recursos disponibles. Aterrizamos un sistema de coordinación que evita cuellos de botella y da visibilidad a toda la cadena.
Diseñamos un sistema de control real, con indicadores que sirven para decidir y actuar. Definimos KPI, responsabilidades y criterios de dato para que el seguimiento sea fiable y no una discusión constante. Lo bajamos a cuadros de mando y rutinas de revisión cortas, orientadas a la acción y la resolución.
Visión clara del flujo real: puntos de fricción, cuellos de botella, reprocesos, tiempos muertos y principales palancas de mejora. Lo convertimos en una priorización ejecutiva para empezar por lo que tiene más impacto.
Propuestas para reducir movimientos innecesarios, esperas y transferencias, mejorando el flujo de materiales y la productividad. Cuando tiene sentido, definimos cambios físicos, de secuencia o de disposición de recursos.
Procedimientos simples, criterios de calidad y checklists operativas para que el trabajo sea consistente. Definimos también puntos de control y responsabilidades para asegurar que el estándar se cumple y evoluciona.
Modelo de planificación, secuenciación, gestión de cambios y criterios de prioridad. Incluimos rutinas de coordinación con compras y almacén, y mecanismos para anticipar incidencias antes de que se conviertan en urgencias.
Definición de indicadores como productividad, merma, retrabajos, paradas, cumplimiento de planificación y nivel de servicio. OEE o equivalentes cuando aplica, siempre con definiciones claras y responsables asignados.
Dashboards operativos y ejecutivos de lectura rápida, con semáforos y tendencias. Implantamos reuniones cortas de control, seguimiento de acciones y un sistema de escalado para resolver incidencias con ritmo.
Mejoramos el uso del ERP y los registros de producción, trazabilidad e informes, reduciendo tareas manuales y errores. Cuando tiene sentido, incorporamos automatizaciones e integraciones para que el dato esté disponible y sea fiable.
Hacemos una primera llamada para entender bien tu caso, el momento en el que te encuentras y qué quieres conseguir. Con esta información, te prepararemos un presupuesto personalizado, sin compromiso, alineado con lo que realmente necesitas.
Para Consultcat, no serás solo un número: dentro encontrarás un primer plan de acción con prioridades claras y siguientes pasos para empezar a avanzar con criterio y ritmo.
Te llamamos sin compromiso